#1 Sexuals i Reproductius per a dones i trans migrades

Una noia de 16 anys, migrada de fa molt poc, visita el Centre Jove d’Atenció a les Sexualitats (CJAS) per tramitar una Interrupció Voluntària de l’Embaràs (IVE). Havia visitat prèviament l’Hospital General de l’Hospitalet de Llobregat, el CAP de la Torrassa i el Centre d’Atenció Primària Sant Ildefons. Cap dels tres llocs no la va atendre per manca del CIP, tampoc no li van oferir informació ni proposar cap alternativa.

L’empadronament és per a moltes dones, que lloguen habitacions o treballen d’internes, un obstacle administratiu insalvable. Per a les treballadores internes, a més, resulta molt dificultós disposar del temps per accedir a l’atenció, ja que els  permisos de sortida són escassos.

Derechos sexuales y reproductivos: algunos apuntes sobre la situación de las mujeres y trans migrades en Cataluña

En Cataluña, se ha trabajado en un marco legal para garantizar los Derechos Sexuales y Reproductivos que incluye: La Ley de Igualdad efectiva entre mujeres y hombres (Generalitat de Catalunya, 2015) y el Plan Director de la Cooperación catalana (Generalitat de Catalunya, 2015). Ambos instrumentos incluyen mecanismos de participación de la sociedad civil, por ejemplo: Agendas de Derechos Sexuales y Reproductivos: de la agenda 2030 a la agenda catalana. Hace falta, sin embargo, que estas leyes se hagan efectivas para toda la población.

La composición de la población en Cataluña es cada vez más diversa: actualmente el 15,11% de la población de las cuatro provincias hemos nacido en el extranjero. En la ciudad de Barcelona, esta población representa un 26,3% de la población residente (IDESCAT, 2019). Por lo general, las personas migradas vivimos situaciones de discriminación, y no contamos con los mismos derechos políticos que toda la población, a pesar de vivir y trabajar aquí. La ley de extranjería excluye a un segmento de la población migrada que carece de los permisos administrativos de estancia y estas personas no están en ninguna estadística. Por otra parte, en la ciudad existe un rico tejido asociativo de mujeres y trans migrades, a las cuales nos interesa escuchar, para documentar su conocimiento y ejercicio de Derechos sexuales y reproductivos.

Este texto relata los principales hallazgos de una aproximación diagnóstica de acceso y ejercicio a los Derechos Sexuales y Reproductivos de mujeres y trans migrades realizado por nuestra entidad durante 2018 [1], para lo que se entrevistaron diez colectivos de o con participación de personas migradas [2].

Hablar los estos derechos con los colectivos de mujeres y trans migrades puede resultar difícil, en tanto son conceptos técnicos que no son de uso cotidiano en las organizaciones sino habituales solo dentro de los colectivos activistas feministas. En muchos casos, debido a la resistencia para hablar sobre temas vinculados a la sexualidad, entendida como perteneciente al ámbito de lo privado, recurrimos a temáticas más generales como “mujeres y salud”, lo que permitió abordarlo con mayor facilidad y fluidez.

La diversidad de colectivos entrevistados evidenció la existencia de un amplio espectro de conceptualizaciones de los Derechos Sexuales y Reproductivos. Varias entrevistadas estaban muy sensibilizadas con la temática, lo trabajan en sus colectivos y generan sus propias posiciones políticas al respecto. Otras, en cambio, fluctuaban entre no considerarlo en su asociación, o no tener este tema tan presente ni abordado en su entorno. Otras lo relacionaban exclusivamente a los derechos reproductivos. La conceptualización relatada es múltiple y a veces incluso confusa, cuando las personas no están familiarizadas con ella o cuando se le atribuye un significado parcial, por ejemplo, al relacionarlo exclusivamente con lo reproductivo o con lo sexual. En este último caso, además, pesa la connotación de un tema íntimo sobre el que muchas culturas no promueven debatir ni hablar públicamente.

Por una parte, se detecta en varios colectivos que las mujeres migradas desconocen estos derechos (a la salud sexual, a la reproducción segura, revisiones médicas controladas, planificación familiar, acceso a IVE), y se reconoce la necesidad de cuidar de nuestra salud.

Colectivos feministas plantean la necesidad de aproximarse desde la noción de autonomía, la libertad para tener un espacio de decisión y control de nuestros cuerpos. También se explicita la necesidad de luchar por estos derechos, ya que” nosotras entendemos que somos dueñas de nuestras decisiones como mujeres…y debemos decidir sobre nuestros cuerpos” …En este mismo sentido se reivindica que el trabajo sexual es trabajo, y si es parte de la decisión de la mujer, no debe ser estigmatizado.

Por otra parte, se destacó cómo la diversidad sexual de integrantes de algunos de los colectivos, desafía el pensamiento binario heteropatriarcal hombre-mujer y problematiza la definición misma de las sexualidades, invitando a pensar en una sexualidad amplia y diversa, donde el cuerpo no es un santuario marcado por la religión.

Surgieron reflexiones sobre la necesidad de reconocimiento de la decisión de las mujeres y sus deseos (o no) de maternidad, puesto que desde la atención de salud se cuestionan las decisiones de tener muchos hijos de las mujeres de otros orígenes. Ser mujer migrante conlleva muchas discriminaciones, y desde la mirada occidental muchas veces se cree que se “debe realizar un control de la natalidad” por ejemplo de las mujeres africanas o asiáticas. Es fundamental que el personal sociosanitario se forme en perspectiva de género e interseccionalidad, para que sea capaz de realizar una atención respetuosa sin estigmatizar la diferencia.

Acceso en Cataluña

Fue valorado positivamente en general por todas las entrevistadas, aunque se evidencian matices como por ejemplo enfatizar en la difusión de la información para que todas las personas migradas sean conscientes de sus derechos, así como críticas a la situación precaria de muchas que no disponen de tiempo para ir a la consulta médica y trabajan en cuidados, un sector económico tradicionalmente femenino, precarizado y racializado, con intensas jornadas laborales. Otro aspecto es la falta de abordaje intercultural del sistema sanitario. En este sentido se valora muy necesaria la presencia de mediadoras interculturales en los servicios de atención.

Sin embargo, existe preocupación por las migradas que no tienen información “cuando recién llegan a España y ante la falta de información y documentación, se privan de acceder a la salud porque las mujeres creen que, al no tener permiso de residencia, no pueden ir al CAP de salud, ni tener otros derechos”. Se detectan dificultades de acceso en las personas que carecen de empadronamiento, lo que impide acceder a la tarjeta sanitaria. 

El empadronamiento es, para muchas mujeres que alquilan habitaciones, o trabajan de internas, o no tienen domicilio fijo, un obstáculo administrativo insalvable. También aquellas que se desempeñan como internas, manifiestan la dificultad de tiempo para acceder a la atención, puesto que los permisos de salida de las trabajadoras internas son escasos.

 

Un aspecto que se valora especialmente positivo es la atención al colectivo trans con la existencia de “Transit, como servicio de acompañamiento, en el que las personas trans pueden expresarse sin el riesgo de ser patologizadas y se les acompañaba en el proceso”

Por otra parte, se cuestiona la relación médico-paciente que en general es jerárquica y unidireccional, en donde el/la profesional de salud le dice a la persona lo que tiene que tomar y lo que tiene que hacer, lo que resta autonomía y capacidad en su toma de decisiones. Se identifica la existencia de barreras lingüísticas, culturales y desconocimiento de los derechos como paciente. Esto genera que hay servicios de salud que no son ocupados por las personas migradas de África, porque no hay información, o no hay interés por preguntar a las mujeres por su experiencia “Nosotras en nuestro país tenemos conocimientos, pero no me preguntan ¿tú en tu país qué hacías?  La falta de la perspectiva intercultural en el sistema sanitario, implica que no se reconozcan los saberes de las diferentes culturas y las particularidades de cada persona.

 

El debate continúa

Para algunas compañeras, hablar de Derechos Sexuales y Reproductivos se relaciona con algo normativo: derecho a tener buena atención ginecológica, a ser tratadas con respeto por un ginecólogo, a no sentirnos abusadas en la atención médica, a tener acceso por ejemplo quienes quieran ser madres y no puedan, tener atención por parte del estado a poder serlo. Sin embargo, también es posible mirarlo desde una perspectiva más amplia, relacionada con la práctica de la sexualidad, con el goce de esa sexualidad, con la posibilidad de acceder a una reproducción desde la libertad y no desde la imposición del deber ser y el mandato social de, por ejemplo, la maternidad.

Además de haberse institucionalizado, algunas de las participantes plantearon que los Derechos Sexuales y Reproductivos se han patologizado y medicalizado. Se han concentrado en el ámbito sanitario en detrimento del empoderamiento y la autogestión. En los años setenta las feministas realizaban talleres de Autoconciencia que se han perdido. Se plantea recuperar espacios horizontales para compartir saberes y experiencias. Se propone también el debate sobre los diversos derechos a lo largo de la vida, puesto que se tiende a focalizar en la etapa reproductiva de las mujeres, y se habla poco de la sexualidad de niñ@s, de la necesidad de una educación afectiva-sexual, o de las mujeres adultas post menopausia. El derecho al placer no tiene edad, y es importante tenerlo presente.

Como equipo investigador, este proyecto ha posibilitado indagar en nuestro entorno migrante sobre un tema del que se habla poco, y nos ha enriquecido porque hemos podido contrastar opiniones muy diversas, y reafirmar que temas como la educación sexual y el placer son fundamentales para una propuesta feminista y liberadora. Las y los invitamos a ver el video que recoge los resultados de nuestra investigación en NOSOTRES NUESTROS DERECHOS: voces sobre derechos sexuales y reproductivos de mujeres y trans migrades.

[1] Equipo formado por Cecilia Gordano, Marcela Mezzatesta y Beatriz Cantero.

[2] Agradecemos los valiosos aportes a las personas participantes de los siguientes colectivos: Asociación Cultural Los Ríos en Catalunya, Asociación de Mujeres Bolivianas en Catalunya, Asociación de Mujeres Filipinas en Barcelona AMISTAD, Asociación de Mujeres subsaharianas, Asociación de Profesionales del Sexo APROSEX, Asociación de Ucranianos Dzherelo, Asociación intercultural Diàlegs de Dona, Colectivo T.I.C.T.A.C. , Por el derecho a decidir también en Chile, Sindillar Sindihogar.

Bea Cantero. Mujeres Pa’lante.