Mantener a raya al virus del VIH gracias a los antirretrovirales modernos ha sido un gran avance. Sin embargo, aunque se alcancen niveles indetectables, para mantenerlo a raya hay que tomarlos toda la vida, lo que desgasta la salud del paciente y, además, supone un importante gasto, unos 8.000 euros anuales. Por eso, sería un gran avance conseguir una vacuna terapéutica que evitase la proliferación del virus al dejar de tomar antiretrovirales.
En ello trabajan los investigadores del programa catalán HIVAT, que acaban de anunciar buenos resultados con una vacuna diseñada a partir de células dendríticas de los propios pacientes que fueron "reeducadas" en contacto con virus también extraídos del paciente, según explica Josep María Gatell, investigador del IDIBAPS-Hospital Clínic que encabeza el trabajo. Las células dendríticas son las encargadas de "informar" a los linfocitos CD4 para que aniquilen al virus, explica Felipe García, del servicio de Enfermedaes Infecciosas del mismo centro. Si la información no es correcta, los linfocitos no atacan al virus. Reeducándolas e inyectándoselas de nuevo al paciente se logra que lo aniquilen.
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