Y Clemens pudo entrar
MARC BASSETS – Washington. Corresponsal
En el 2004, Clemens Ruland, enfermero en Amsterdam, viajó a Estados Unidos. Lo hizo ilegalmente. No es que Ruland fuese un inmigrante sin papeles, ni un terrorista que figurase en una de las listas de nombres que tienen vetada la entrada en el país. No. Clemens Ruland tiene el virus del VIH, que causa el sida.
Cuando tuvo que rellenar el formulario que las autoridades estadounidenses entregan a los turistas, Ruland mintió en una respuesta. La pregunta era si sufría alguna enfermedad transmisible. Ruland respondió que no. Temía que los agentes de aduanas encontrasen en su maleta los medicamentos para tratar la enfermedad y esto le delatase, pero tuvo suerte y no sucedió.
El jueves por la tarde Ruland regresó a Estados Unidos. Esta vez, sin nada que esconder. Al contrario. Este holandés de 45 años llegó al aeropuerto John Fitzgerald Kennedy de Nueva York junto a su compañero, Hugo Bausch, y rodeado de cámaras y micrófonos. Ya no tenía nada que esconder porque, desde el lunes, los enfermos de sida pueden entrar libremente en este país.
Clemens Ruland, holandés de 45 años, es el primer portador del VIH conocido que entra en EE. UU.www.lavanguardia.es/free/edicionimpresa/res/20100109/53865202196.html?urlback=http://www.lavanguardia.es/premium/edicionimpresa/20100109/53865202196.html
