Los “fórceps didácticos” son aquellos que se emplean sin indicación médica, con la única finalidad de que los estudiantes aprendan la técnica, poniendo en un riesgo innecesario tanto a la madre como a su bebé. En este caso ocasionaron graves lesiones a la criatura, hasta el punto de fracturarle el cráneo.
La denunciante, Nancy Narváez, dio a luz en abril de 2011 en el Hospital Universitario Clínic de Barcelona, acompañada únicamente por su compañera de habitación, que fue testigo de cómo los estudiantes intentaban sucesivamente hasta en tres ocasiones extraer a su bebé mediante el uso de fórceps, bajo la vigilancia de la tutora, que llegó a gritar a uno de ellos “¡Así no, que le puedes romper la cabeza!”
Finalmente, hubo de ser la tutora quien extrajese a la bebé de Nancy, que sufrió una fractura craneal severa, una hemorragia intracraneal, un infarto córtico-subcortical y convulsiones que requirieron su traslado al Hospital Sant Joan de Deu de Esplugues de Llobregat. Allí confirmaron que la bebé, además, presentaba un hematoma epidural secundario a trauma obstétrico por parto instrumentado, hipotonía (falta de tono muscular) y un infarto isquémico en la zona de la fractura craneal. Fue operada en ese centro para drenar el hematoma y se comprobó que la lesión isquémica le provocó daños neurológicos de tipo motor en la mitad derecha de su cuerpo, según el informe firmado por el jefe de servicio de Neonatología, Dr. Krauel, que requieren rehabilitación.
En cuanto a la madre, se le practicó una amplia episiotomía para introducirle los fórceps. Nancy Narváez es una mujer inmigrante y madre soltera, empleada de hogar, carente de familia en España y de recursos económicos, que dio a luz acompañada únicamente por una amiga, también inmigrante. Sin duda, este perfil la hacía idónea para la práctica de los “fórceps didácticos”.
Esta práctica anacrónica debe ser erradicada por completo de los paritorios, por cuanto supone un atentado contra la integridad física y moral de madre e hijo y puede tener consecuencias irreparables para la salud de ambos. Además, es innecesario adiestrar a los estudiantes utilizando el cuerpo de mujeres reales a quienes no se pide su consentimiento, ya que en el mercado existen modelos y maniquíes preparados para que se practique con ellos.
Para demostrar que aún se realiza de manera habitual, El Parto es Nuestro aporta a este caso el testimonio de una matrona y dos informes periciales, uno pediátrico sobre el estado de la niña y otro realizado por un obstetra.
El Parto es Nuestro es una asociación sin ánimo de lucro, formada por usuarios, usuarias y profesionales que pretende mejorar las condiciones de atención a madres, hijos e hijas durante el embarazo, parto y posparto en España.
